El tiempo pasa y no tiene marcha atrás. Cada sensación que apreciamos día a día será única e irrepetible. Colores, olores, imágenes, voces, belleza, frío, calor, el tacto, el amor, el sexo, el sudor, la fuerza, la rabia, la ternura, la dulzura, las películas, las canciones, los conciertos, los aplausos, la pasión, la necesidad, los viajes, los trajes... Todo pasa, todo nos roza con dedos de niño pequeño, cálidos y suaves y nos deja una marca para siempre, y tal y como viene se va.
Son días como el de hoy los que te hacen darte de la fugacidad de la vida, y lo mucho que hay que disfrutarla, vivirla y sentirla.
Abro el blog algo desanimada, pero ya llegarán días mejores, al fin y al cabo, la finalidad de abrirme al mundo internauta no era otra que desahogarme.
En fin, pese a todo, Bienvenidos.
Ana
miércoles, 9 de julio de 2008
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